El viaje del alma

El alma no tiene raza, no tiene religión, solo conoce el Amor y la Compasión.
Todos somos seres divinos, hace miles de años que lo sabemos, pero nos hemos olvidado y,
para volver a casa tenemos que recordar el camino. BRIAN WEISS




miércoles, 26 de julio de 2017

Radiografía del alma

           Florencia, vivía una vida de estrés, y solicitó cita para una terapia. Después de la terapia, la receté veinte minutos diarios de meditación, que no siguió al pie de la letra, sino que, saltándose la receta, llegaba a meditar cada día, no menos de hora y media. Me decía que se lo pedía el cuerpo y el alma.

         Y como ella misma explica en el libro que estamos escribiendo: “Casi de inmediato dejé las pastillas para dormir, las migrañas cesaron por completo, el cardiólogo me bajo la dosis de la pastilla para el corazón, de 100mg a 1,25mg, el bruxismo desapareció, el colon irritable solo aparecía en escazas ocasiones y así con cada dolencia causada por el estrés”.

          Después de cinco terapias, y antes de darle el alta, quiso hacer una regresión.

En esa regresión primero, y en sus meditaciones posteriores después, descubrimos un “don” en ella, que hasta entonces permanecía oculto: “Es médium”. Puede contactar con las almas al otro lado de la vida. Con almas de personas vivas, con almas de personas que han dejado su cuerpo, con Maestros Ascendidos, con Ángeles y con Arcángeles. Puede viajar por otras vidas, no solo suyas, sino también por las vidas anteriores de cualquier persona.

Después de un poco de práctica, los Maestros, (Jesús, María, Buda, Djwhal Khul, Kuthumi, etc.), comenzaron a dar, en un principio pinceladas de mensajes, que con el tiempo fueron haciéndose más que pinceladas. Nos han hablado del Amor, de la aceptación, del perdón, de la bendición, etc.

Así supimos que su “don” es una herramienta para ayudar a las personas a completar el trabajo para el que decidieron nacer, a encontrar también, “su camino de vuelta a casa”, y sobre todo para encontrar los vehículos en los que tienen que recorrer ese camino: La Aceptación y el Amor. Pero, en ningún caso, es una herramienta para la adivinación, porque ni Ellos mismos saben lo que va a suceder. Es la persona, quien haciendo uso de su libre albedrío, determina su futuro.

Como sanador, con veinte años de experiencia, en sanación y regresiones, tengo que reconocer, por desagradables experiencias anteriores, que nos costó un poco, bueno, un poco bastante, de creer y asimilar lo que estaba ocurriendo. Al final no nos quedó más remedio que creer, nos tuvimos que rendir a la evidencia.

Ahora estamos trabajando conjuntamente, siguiendo las pautas recibidas de los Maestros, de escribir un libro para explicar la razón de muchos de los “porqués” que se hacen la mayoría de los seres humanos: ¿Por qué no tengo pareja?, ¿por qué mi hijo ha nacido con esta disfunción?, ¿por qué siempre me encuentro con el mismo tipo de personas?, ¿por qué a mí Señor?, etc., etc., etc.

El libro está muy encaminado, y hemos recibido autorización, para abrir la conexión con las almas a todas aquellas personas que tengan un “porqué” en su vida, al que no sepan o no se atrevan a responder, y tengan curiosidad por conocer la respuesta a ese por qué. (Bueno, en realidad la respuesta la saben, porque está en su corazón, pero por si no han conectado con su interior, o necesitan confirmación, estamos a su disposición).

Lo estamos haciendo de la siguiente manera. La persona nos envía las preguntas vía mail, (estamos en Lima-Perú), y nosotros enviamos las respuestas por el mismo medio. Como seguro que las respuestas originan nuevas repreguntas, nos vuelven a enviar las nuevas preguntas.

Como trabajamos vía e-mail, pueden contactar con nosotros desde cualquier parte del mundo.

Pueden ponerse en contacto al e-mail: alvaga88@gmail.com

Para que se hagan una idea de que se van a encontrar, les transcribo un esbozo de uno de los capítulos del libro que les comentaba en un párrafo anterior. Son dos de las conversaciones, (literal, sin retoques), mantenidas con el alma de Alessia Coppola, (una paciente), y con el Maestro de Alessia. (Aunque hemos comprobado que puede aparecer cualquier Maestro, porque Todos saben todo de todos).



Alessia tiene 32 años. Es una mujer hermosa, pero según ella le sobran quince kilos. Es alegre, dispuesta, ayuda a sus amigos, es tierna, dulce y amorosa. Pero…, no tiene pareja y ella quisiera tener, porque ella misma dice, se le está pasando la edad.

Alessia Coppola
El conocimiento de uno mismo

Estoy con el alma de Alessia.
¿Te gustaría tener pareja Alessia?
            Si. Si quiero tener pareja.
¿Estás haciendo algo para tenerla?
            Creo que si, pero no mucho.
¿Por qué no mucho?
            Porque me doy por vencida.
Pero eres casi una niña todavía. ¿Sabes por qué no tienes?
No. (Florencia dice que siente como vergüenza, timidez, pero ella no le dice nada).
Gracias Alessia.

Creo que nos iría bien hablar con su Maestro.
            Ya.
¿Cuál es la razón por la que Alessia no tiene pareja?
            No tengo respuesta.
¿Está contemplado en el Plan de Vida de Alessia?
            Estamos haciendo la pregunta equivocada.
¿Cuál es la pregunta correcta?, ¿Qué tiene que aprender Alessia en esta soledad?
Esa es la pregunta correcta.
Alessia debe aprender a conocerse para poder saber que es lo que quiere.
Ahora todos le parecen buenos candidatos, todos le parecen posibles, porque todos tienen buenas características, pero ella todavía no sabe lo que quiere, no se conoce a si misma lo suficiente, como para poder elegir con quien pasar el resto de su vida.
Hay mucha buena gente en el mundo y no por eso todos tienen que ser su pareja.
¿Cómo puede una persona, como Alessia, llegar a conocerse a si misma?
            Trabajando en si misma.
Trabajando ¿Cómo?
Hay muchas formas de aprender a conocerse a sí mismos. Los primeros guías son sus padres, si en algún momento pierden el rumbo, hay terapeutas que les pueden ayudar, y siempre está el camino de Dios, que también les va a ayudar al autoconocimiento.
Si una persona como Alessia pide ayuda y le indican el camino que tiene que recorrer, y no lo recorre, ¿qué?
            Es su decisión. Es el libre albedrío.
O sea, que, si seguimos enlazando, podemos decir que es su decisión no tener pareja, ya que no se conoce, y como no se conoce no sabe lo que quiere y no puede elegir.
            Pero podría conocerse.
¿Tiene algo que ver en la aceptación de su cuerpo? ¿Valorarse, respetarse?
Siempre.
Eso es fundamental.
Ahí está su conocimiento. Amarse a si misma, valorarse, respetarse, aceptarse. Pero eso también tiene que ver con conocerse.
Muchas veces los humanos transitan el camino sin conocerse, quejándose, quejándose siempre, y nunca se dan cuenta de cuál es la fuente de la queja real.
Todos quieren, quieren, quieren cosas, quieren amor, todos quieren, pero no miran hacia dentro para ver que es lo que les falta, lo que les falta dentro, que es lo que está funcionando mal para que no les llegue lo que creen que les falta fuera.
A “este lado” estamos dispuestos a darles todo lo que quieren, pero muchas veces, lo tienen delante de sus ojos y no lo pueden ver. Y no lo pueden ver, porque no se pueden ver a si mismos por dentro.
(Florencia: Aquí tuve la visión de una señorita caminando, mirando hacia abajo, y muchos jóvenes guapos, quienes parecían tener un vínculo estrecho con ella, y ella ni siquiera los notaba. La enseñanza de esto es que, si no puedes reconocer el amor en ti, mucho menos podrás reconocerlo afuera).
¿Conocerse a uno mismo lleva implícito saber que somos un alma y somos hijos de Dios?, o ¿nos estamos refiriendo a conocerse emocionalmente en la Tierra?
            Conocerse en la Tierra.
El conocimiento de lo que es en la Tierra ¿le puede llevar al conocimiento de que es un alma?
Si. Todo es un proceso, puede que sea en esta vida o puede que no. Primero tiene que trabajar con sus emociones terrenales.
¿Podemos incluir a Alessia en el libro con el título de conocerse a si mismo?
Si
¿Hay algo más que podamos saber o nos ayude?
Ámense los unos a los otros como yo los he amado.

Nuevo encuentro con el alma de Alessia

¿Realmente amas tu cuerpo?
Mi cuerpo es una lucha constante. Siempre estoy tratando de cambiarlo, de mejorarlo, pero es muy difícil. No puedo.
En lugar de tratar de cambiar el cuerpo, ¿No sería más fácil aceptarlo?
            No.
¿Podemos hacer algo?
            Me falta amor propio
¿Te has rendido, has arrojado la toalla?
No. Estoy buscando alternativas, pero ninguna me convence del todo
Te falta la alternativa de amarte.
Estoy buscando alternativas para que me enseñen ese camino. Pero cuando pienso en terapia psicológica, no estoy preparada para eso.
Siento cansancio, cuando pienso en esas cosas.
¿Por qué has elegido este cuerpo?
            Porque tengo que aprender a amarme tal cual soy.
Pero no lo estás haciendo.
Pero estoy aceptando la posibilidad de una terapia para comenzar el camino.
Hay algo que quieras decir para que te lo contemos aquí abajo en la Tierra.
            Parezco una persona alegre, pero estoy triste.
¿Alguna cosa más?
            No.
Gracias.

Queremos hablar con su Maestro.
            Acá está su Maestro
¿Sabemos quién es?
Si. Soy Kuthumi.
¿Qué se le puede decir a Alessia que sea como esa chispa que le haga amar su cuerpo y aceptarlo?
Ella es un alma hermosa, pero todavía no lo puede ver.
Su alma, incluso está cansada.
En la Tierra ella gasta mucha energía tratando de disimular quien es, porque ella misma no se acepta, y entonces eso la desgasta mucho, y está en un círculo del que la va a costar mucho salir.
Tiene mucha tristeza dentro, le cuesta avanzar.
Independientemente de que tenga que aprender a amarse y aceptarse, ¿cuál es su misión importante, o su misión espiritual en esta vida?
            Creo que todavía eso no lo pueden saber.
¿Sería bueno decirle esto que estamos hablando?
Me está mostrando una y otra vez lo mismo, la tristeza que tiene ella en la que está atrapada.
No creo que pueda avanzar en nada si no saca esa tristeza.
¿Cómo puede sacar esa tristeza?
El problema es que ella misma se está engañando con una falsa alegría.
Tiene miedo a la noche, tiene miedo porque es el momento en el que está sola, sin ruido, sin gente, sin nadie a quien agradar, porque es el momento donde se encuentra con ella misma.
Es muy triste, pero, sin embargo, la ves y no parece triste. Se muestra alegre, sin preocupación.
Necesita un trabajo constante y profesional para que le puedan ayudar a elevar su autoestima, para conocerse y ver la persona linda que es.

Una vez que ella logre ver un poco de esto, sería interesante que ella comience a hacer un trabajo espiritual, para terminar con la sanación.


jueves, 13 de julio de 2017

Agradecer para no sufrir

Agradecer a Dios de manera permanente, por amanecer cada día, por el desayuno, por el trabajo, por el sol, por la familia, por tener donde vivir, por abrir un grifo y tener agua, por tener comida en la nevera, en fin, por todo.

El sufrimiento de los hombres, en un porcentaje importante, es debido a las carencias que ellos creen tener, sin embargo, no ocupan su mente ni un segundo en ser conscientes de lo que ya tienen y, por supuesto, no se les ocurre agradecer por todo eso que están disfrutando. Piensan que lo que tienen es porque ellos lo han conseguido, no caen en la cuenta que todo, absolutamente todo, procede de Dios, lo que consideran bueno y lo que consideran malo.

Por lo tanto, sean conscientes de donde procede todo lo que disfrutan en su vida, y agradezcan a Dios por tenerlo. Concéntrense en la abundancia que hay ahora en su vida, no en las carencias.


El agradecimiento abre las puertas del Universo y les pone en situación para seguir recibiendo. Pero recuerden: Dios les va a dar aquello que necesitan, aquello que ya está programado en su Plan de Vida, y no va a llegar aquello que “creen necesitar”, que es justamente por lo que sufren.

Y si eso que “creen necesitar” no está contemplado en su Plan de Vida, no lo van a recibir, por mucho que pidan, recen o practiquen alguna técnica de atracción. Tengan por seguro que si reciben algo es que está contemplado, desde antes de la toma de posesión de su cuerpo, en la planificación de su vida. Sin embargo, aunque esté recogido en su Plan de Vida, pueden no recibirlo, sencillamente porque se están ocupando en pedir imposibles, que no solo no van a recibir, sino que cierran las puertas a lo posible.

Les puede ocurrir que, (a muchas personas les sucede), de manera totalmente inconsciente, por el mero hecho de agradecer y acabar con la ansiedad por la no satisfacción de sus caprichos, guarden en su interior un rayo de esperanza de que, sí van a recibir eso que “creen necesitar”, y al cabo de un cierto tiempo, más bien corto, vuelva la ansiedad porque no se recibe.

No sufran, no han hecho nada mal. Es humano. En ese caso sigan con su trabajo de agradecimiento, hasta que la ansiedad por conseguir “algo”, desaparezca definitivamente.


Tengan en cuenta, que agradecer, ponerse en las manos de Dios y aceptar Su voluntad, es conectar de manera inmediata con el Plan de Vida, lo que equivale a dar un salto cualitativo y cuantitativo en la carrera de la vida para acercarse a Dios.  


lunes, 10 de julio de 2017

Sin miedo

Del libro: “Como mariposa tocando el alma”.



Para conseguir llevar a buen puerto la nave de la propia vida, tengo que vivir sin miedo.

Sin miedo a la gente, porque todos están embarcados en el mismo barco, viviendo las mismas miserias que yo he vivido hasta ahora; deseando imposibles como yo mismo he deseado; tratando de aparentar lo que no son.

Sin miedo a la vida, porque es hermosa, porque el timonel de la vida es uno mismo, porque el miedo merma la propia confianza, y hace embarrancar a la vida, en los lodos de la crítica, de la ira, del resentimiento.

Sin miedo a la libertad, porque el miedo aprisiona con grilletes invisibles, sin permitir el movimiento.

Sin miedo a decir “no”, con cariño, cuando la circunstancia lo requiera, porque cuando se retienen varios “noes”, el siguiente “no” ya está exento de cariño, y es más un exabrupto que lleva implícita la tormenta.

Sin miedo, porque con miedo no se ama.

Con amor, porque quien ama no teme.


Yo soy lo más importante.


domingo, 9 de julio de 2017

Elijo ser feliz




No tengo que esperar que nadie me ame, no tengo que esperar que nadie me haga feliz. Tengo que cambiar el pensamiento: En lugar de esperar que nadie me haga feliz, yo tengo que hacer felices a los que me rodeen y, por supuesto, en lugar de esperar que mi pareja me ame, yo tengo que amarla. En lugar de enojarme y entrar al trapo de cualquiera de sus enfados, he de colocarme en su lugar para entender ese momento malo por el que está pasando, responder con caricias a los golpes, responder con comprensión a los gritos, responder con paciencia a las impertinencias, responder con humildad al orgullo.

Tengo que ser feliz por mí mismo, y esa felicidad solo me la puedo conceder yo, aceptando la vida tal como se presenta, agradeciendo lo que tengo, no condicionando mi felicidad a la consumación de mis deseos, o mejor, de mis caprichos.


jueves, 29 de junio de 2017

Miedo a ser Dios


Del libro: "Como mariposa tocando el alma"

Recuerda Fran que en sus inicios de, lo que bien se podría llamar, “su vida espiritual”, había un concepto que cada vez que lo escuchaba, se le removían las entrañas, y hasta le rechinaban los dientes.

Era la unión con Dios. El mero hecho de pensar que algún día, en la eternidad, iba a perder su individualidad, para ser parte de la Energía Divina, le aterraba, de la misma manera que a otros les aterra la idea de morir.

En realidad, no existía ninguna diferencia entre ambos terrores, porque son lo mismo. ¿Qué más da tener temor por abandonar el cuerpo, que temer abandonar la individualidad del alma?

Los dos son fruto de la ignorancia, son fruto de la ilusión de creer que los seres humanos son independientes y que no tienen nada que ver con Dios.

Porque, ¿qué puede ser más grande que ser Dios? Y ese es el final del alma como ente independiente, unirse a Dios, ser Dios. Es como dejar de ser un grano de arena para convertirse en un Universo eterno, en un Universo infinito.



Este fue mi recorrido mental, rememora Fran, para liberarme de ese miedo:

Todo es cuestión de creencias, porque con excepción de aquellos que han estado en el umbral de la muerte y han podido gozar, según cuentan, del Amor infinito que sienten al otro lado de la vida, los demás tenemos que creer, sin ver, sin sentir, sin saber. A eso se le llama fe.

Tengo claro que somos energía, ya existen muchos estudios científicos al respecto. Además, por mi trayectoria como sanador, en cada terapia siento la energía, y la puedo tocar, (la puede tocar cualquier persona, solo es cuestión de práctica). Tengo fe en que somos una energía desgajada de un Océano de Energía. A ese Océano de Energía, se le pueden dar muchos nombres, que también, por una cuestión de fe, me gusta llamarle Dios.

En más de una ocasión he podido sentir la energía de Grandes Seres, que son los Maestros, los cuales, habiendo finalizado su aprendizaje del Amor, siguen, de alguna manera entre nosotros, para ayudar a la humanidad a recorrer el camino por ellos finalizado.

Y, también, en más de una ocasión, o mejor dicho, en infinitas ocasiones, he puesto mi vida en manos de Dios. Le rezo, le pido, le invoco, le suplico, le reclamo, le insisto. Reconozco que, más de una vez, he intentado chantajearle, he intentado convencerle, he intentado pactar algún acuerdo. Alguna vez le he culpabilizado por mi desgracia, le he hecho responsable de mis fracasos, le he ignorado como pago por su ignorancia hacia mí, le he recriminado que mi vecino conseguía más cosas que yo, siendo ateo.

Ahora, al finalizar este párrafo, he sido consciente de que he sido muy pesado en mis rezos, en mis pedidos o en mis suplicas, pero muy parco en el momento de agradecer. Si, he agradecido, pero solo una o dos veces, como mucho, una vez conseguido algo que había pedido a Dios. Y ese algo, seguro que lo había pedido con insistencia, cincuenta veces al día, un montón de días. Y las escuetas gracias, no pasaron de “Gracias Señor”.

En mi recorrido mental, me hice este planteamiento: ¿Cómo puede ser que me de miedo perder mi identidad para unirme a Dios, cuando Dios se encuentra de manera permanente en mí? Bien sea para pedir, para reclamar o para agradecer. Cuando forme parte de esa Energía, seré Dios. Formaré parte de Dios. No, no hay que rasgarse las vestiduras. Solo hay que pensar en la gota de agua que se desprendió de una ola por el viento, y que vuelve a caer al Océano, de manera inmediata, vuelve a ser Océano. Pues los seres humanos cuando volvemos a la Energía, volvemos a Ser Dios.

Y yo, impregnado de una estúpida soberbia, tenía miedo dejar de ser Fran para volver a ser Dios.

Fue suficiente. Mantener ese pensamiento en mi mente fue, no solo haciendo desaparecer el miedo, sino que fue generando en mí el deseo de terminar cuanto antes mi andadura terrenal. 

El terror y rechinar de dientes se fue diluyendo lentamente en la conciencia de Fran, mientras poco a poco, iba integrando en su ser la Grandeza Divina. Y así, hasta hoy, que solo tiene un anhelo, esa unión con Dios. 


jueves, 1 de junio de 2017

Despertar


Todos los caminos de bondad
conducen a la iluminación y al despertar
Buda.

Todos los que tratan, trabajan y escriben sobre temas relacionados con la espiritualidad hablan de que el ser humano está dormido. Y tienen razón.


Y en todos los cursos, lecturas, talleres y prácticas, que rozan, aunque solo sea superficialmente la espiritualidad, nos hablan de la necesidad de despertar, ya que mientras el ser humano permanezca dormido, es claro que no se va a enterar del “porqué de la vida”.

El problema es, que “el porqué de la vida” no lo pueden explicar muchos, porque son muchos los dormidos, y es posible, que los que nos hablan del sueño del ser humano, tampoco tengan muy claro que significa, y mucho menos lo que significa estar despierto. Es posible que también estén dormidos, y que entiendan que hay que despertar, pero más a nivel intelectual que integrado en sí mismos.

Nos enseñan técnicas para dominar la mente, para vivir desde el corazón, o para controlar las emociones. Pero casi ninguno habla de Dios. Y el único objetivo de la vida es caminar en la búsqueda de Dios, con la finalidad de unirse a Él. 

Entonces, ¿Qué significa despertar? Despertar significa dejar de identificarse con el cuerpo para identificarse con el alma, sin olvidar, por supuesto, que el cuerpo es el instrumento para despertar. Se trata de no dejarse dominar por la mente, pero teniendo claro que el despertar ha de iniciarse en la mente. Por lo tanto, no se puede abdicar y mucho menos aborrecer al cuerpo, ni a la mente. Se trata, con el cuerpo como instrumento y bajo la dirección de la mente, vivir en Dios.



Es imprescindible la mente para ser conscientes del sueño. Es imprescindible la mente para despertar y para vivir con atención cada instante de vida, y poder así darse cuenta de actuaciones que indican que se ha vuelto a caer en la somnolencia, si es que en algún momento se ha salido de ella.

Alguien podría pensar que, por el mero hecho de meditar, de practicar alguna técnica oriental, de leer muchos libros espirituales, de ser vegano, o de dedicarse a la medicina alternativa, ya están despiertos. No es tal.

Una cosa es comenzar a despertar y otra muy diferentes estar despiertos. La meditación, el yoga, la lectura de libros espirituales y, el sin fin de técnicas que proliferan hoy en día vendiendo espiritualidad, o pseudo espiritualidad, solo son el sonido, necesario, de “tic tac” que hace el reloj despertador que, con algo de suerte, con más paciencia, con mucha voluntad y un ingente trabajo, puede ser que haga abrir un ojo al hombre que se encuentra en su profundo sueño.

Un hombre despierto es total y absolutamente consciente de la vida. Un hombre despierto vive en Dios, por lo tanto, no se identifica con el miedo, ni con la crítica, no juzga ni se ofende, no engaña, no roba, no se preocupa, no sufre, no siente celos, no pierde la paciencia, y un sinfín más de hábitos negativos, que lo único que hacen es separarle de Dios. Un hombre despierto es completamente feliz, vive en paz, la serenidad es su bandera, la compasión es su ropaje, la humildad es una rutina de vida, el amor su herramienta, y Dios su guía.

Son escasísimos los despiertos, porque seguramente ya no estarían aquí, y si están, es que están en sus últimos días en la materia. Todos los demás estamos dormidos, en mayor o menor medida, pero dormidos.

Recuerda que despierto e iluminado son sinónimos, y que Buda era el despierto, era el iluminado.



 


miércoles, 24 de mayo de 2017

La nueva Ley de la Atracción

Segunda parte de ¿Para qué has nacido?

Podemos utilizar la “Ley de la Atracción” para acercarnos a Dios.

La “Ley de la Atracción” es la creencia de que los pensamientos, (conscientes o inconscientes), influyen sobre las vidas de las personas, argumentando que son unidades energéticas que devolverán a la persona una onda energética similar a la emitida.

La frase "Ley de la Atracción" ha sido utilizada por escritores, teósofos, autores, filósofos y parlanchines. Según los partidarios de dicha ley, esto significa que los pensamientos, emociones, creencias, anhelos, etc., que una persona posee, (sean estos conscientes o inconscientes), provocan consecuencias afines a lo que se desea. A este proceso se lo describe como «vibraciones armoniosas de la ley de la atracción».

Por lo tanto, bien se puede decir que “atraemos a nuestra vida aquello que está en sintonía con nuestros pensamientos dominantes”.

Conozco muchísimas personas que dicen que la “Ley de la Atracción” no funciona, y no lo hace porque, a pesar de mantener el pensamiento de lo que desean en la mente, ese deseo no llega a materializarse.

Sin embargo, conozco otros, bastantes menos, que dicen que sí funciona, porque han conseguido, mediante las mismas técnicas que los anteriores, materializar sus deseos.

¿Qué grupo tiene razón, los que dicen que si funciona, o los que dicen que no? Pues…, ambos tienen razón.


La “Ley de la Atracción” es mucho más que un simple enunciado, y es mucho más, porque no es una ley aislada, (de hecho, prácticamente, ninguna ley del Universo lo es), ya que existen muchas relaciones entre diferentes leyes.

Incluso aunque fuera una ley independiente, el mero hecho de pensar, e incluso, de visualizar el deseo no es suficiente, ya que se ha de sentir la emoción y vibrar en la misma sintonía. Es posible, que pensar, emocionarse y vibrar, se consigan durante una, dos, e incluso, tres horas al día, pero ¿Qué pasa con las 21 horas restantes del día? Es más que seguro, que el resto del día se esté con el pensamiento cambiado, que se esté pensando en la carencia, con la emoción correspondiente y vibrando en la sintonía contraria.

Y ¿Los que si lo consiguen? Seguramente el trabajo que realizan las personas que si consiguen materializar el deseo no es diferente a esas tres horas que trabajan las personas que no lo consiguen, ¿Por qué ellos sí?

Porque no es una ley independiente. Está completamente relacionada con el “Plan de Vida” que el alma ha aceptado para su encarnación. Y si el Plan de Vida dice que la persona tiene que vivir debajo de un puente, va a vivir debajo de un puente, con “Ley de la Atracción” o sin ella. La diferencia, si trabaja aspectos de la “Ley de la Atracción”, es que el puente será más o menos cómodo. Pero no va a salir del puente para ir a un palacio si en su Plan de Vida no aparece contemplado.

Sin embargo, se puede trabajar la “Ley de la Atracción” para algo que todas las almas tenemos contemplado en nuestro Plan de Vida: Acercarnos a Dios.

Esta es la nueva Ley de la Atracción: Piensa en Dios, siente la emoción de vivir en Él, vibra en Su sintonía, y de manera inmediata vas a sentir Su Energía, que te va a ayudar a despertar del sueño de esta vida, de la que incluso, desconoces la razón por la que vives y, además, te vas a conectar con tu Plan de Vida y vas a conseguir todo lo que aparezca contemplado en él, en la máxima expresión. Siguiendo el ejemplo del puente, conseguirás vivir en el mejor puente de la comarca.

Pero puede ocurrir como en el trabajo normal de la “Ley de la Atracción”, que más de tres horas sean difíciles de mantener, y las horas restantes sigamos con el miedo de siempre, la ira de siempre, la envidia de siempre, la crítica de siempre, etc., etc., con lo que el trabajo se difumine como el humo. Pues las horas restantes vamos a seguir acercándonos a Dios, pero de manera diferente: Vamos a pensar, vamos a emocionarnos y vamos a vibrar con cualquier persona que tengamos delante, como si del mismo Dios se tratara. Y cuando no tengamos a nadie delante, vamos a agradecer lo que tenemos, sea mucho o poco, según nuestra consideración, así seguiremos conectados con nuestro Plan de Vida y seguiremos recibiendo los dones que aparecen contemplados en él, también en su máxima expresión.

Lucha por algo que merezca la pena. ¿Para qué perder el tiempo en tratar de conseguir tener una casa en la playa o en la montaña? En lugar de perderlo, gánalo, haciendo lo que has venido a hacer: Acercarte a Dios.




martes, 23 de mayo de 2017

¿Para qué la vida? (1)

¿Para qué crees que has nacido?

No sigas leyendo y piensa que crees que haces en la vida. Recógete un momento en ti mismo, y piensa. Es posible que nunca se te haya ocurrido pensar que haces aquí, en la Tierra. Es posible que nunca hayas pensado el porqué de la vida, de tú vida. Es posible que nunca te hayas planteado porque tú vives en la opulencia y otros no tienen para vivir. Es posible que hayas pensado en la mala suerte que tienen los que han nacido en Siria, o en Palestina, o en el Sahara. Pues ahora es el momento, ¿Para qué crees que has nacido?


Me refiero a la verdadera razón de la vida, no a pequeñas tareas, o grandes, como tú quieras calificarlas. Quiero que pienses en la auténtica, en la verdadera, en esa tarea que una vez conseguida lleva aparejada el que ya no vuelvas, nunca más, a encarnar en un cuerpo en este planeta.

Piénsalo seria y honestamente antes de seguir leyendo. A fin de cuentas, nadie va a saberlo, así que puedes ser totalmente honesto. Piénsalo.


           ¿Crees que has nacido para liberar de su yugo a los oprimidos?, ¿Crees que has nacido para tener hijos y que estos sean felices?, ¿Crees que has nacido para luchar por el derecho de los animales?, ¿Crees que has nacido para preservar el medio ambiente?, ¿Crees que has nacido para ayudar y servir al prójimo?, ¿Crees que has nacido, sencillamente para vivir, y mientras tanto hacer algo bueno?, ¿Crees que has nacido para trabajar, trabajar y trabajar, para conseguir un respetable montón de dinero, que te de seguridad a ti y a los tuyos?

Es posible que haya tantas respuestas como personas. Pero solo una es la correcta.
Hemos nacido para volver a Dios, que es nuestro origen.

Y todo lo demás, son “tareíllas”, que nos pueden parecer importantísimas, nos pueden parecer vitales, nos pueden parecer transcendentes, nos pueden parecer imprescindibles, pero solo son eso, “tareíllas”.

En la Biblia, (Marcos 8, 36 y Mateo 16, 26), aparecen las palabras de Jesús: “De que le vale al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma”.

Continuará…….